Poseedor de una técnica envidiable, el brasileño desparrama fineza en su juego y se destaca en el Anderletch.

En medio de un campeonato rígido, veloz, de contacto y mucho impacto el ser diferente se hace notorio. Aquella sutileza propia de su creatividad, le da un toque eximio a esas cualidades tan suyas cada vez que tiene el balón en sus pies, la habilidad e inteligencia que Canesín Matos utiliza en el campo para hacerse de un nombre en el torneo belga y pisar con firmeza junto a su equipo en la Europa Liga. A sus cortos 19 años, el joven Fernando viene llevando una carrera que promete y que es también el resultado de un gran sacrificio tras dejar en el 2009 a su familia y emprender la aventura europea, luego de ser captado en el torneo paulista sub 17 por Zito, otrora gloria del Botafogo quien no dudo en presentarlo a un agente cazador de talentos de expedición en el país de la samba. Al poco tiempo de su llegada, esta promisoria figura de avenir se distinguía en los equipos juveniles de Anderletch lo que motivo su inminente ascenso al plantel principal. Gracias a su carisma, mentalidad y evidente progresión, fue adoptado de manera muy rápida en la plantilla apoyado asimismo por algunos compatriotas que lo hicieron sentir en un ambiente adecuado para seguir creciendo. Es aquí en Bélgica, donde dio sus primeros pasos en el futbol de alta competencia además de descubrir esa notoriedad que implica estar en un equipo denominado grande.
Hoy, Canesín Matos es un chico feliz que disfruta al máximo la presencia de su entorno afectivo que lo acompaña por algunas semanas en este invierno europeo; « Estar lejos de la familia muy es difícil, es algo bastante complicado, gracias a Dios ahora cuento con mi Madre y hermanos que notan un cambio en mi forma de ser, la soledad me hizo más fuerte y acelera la madurez, pero esto es parte de la vida de un futbolista cuando deseas superarte, el lugar es lo de menos lo importante es seguir avanzando ». Si bien los elogios son continuos y al punto de ser comparado a Kaka, su ídolo de la infancia, debido a sus desplazamientos, exquisitez y destreza, el jugador toma las cosas como halago pero con mucha prudencia; «Yo recién empiezo y trato de abrirme paso en el equipo, las semejanzas con Kaka las tomo con buen sentido, porque se trata de un campeón del mundo, de alguien que gana el balón de oro y sobretodo me hacer recordar aquellos partidos en las calles de Riberao Preto donde sonaba ser como él, a veces mi Madre se molestaba al verme con la rodilla sangrando y le decía que iba a seguir los pasos del que siempre considere como mi modelo” . El poder representar algún día al país que lo vio nacer es un objetivo que aguarda con ansias a la espera que ese momento se pueda dar; “Todos tenemos anhelos, yo trabajo con mucho ímpetu para que la suerte venga a mi favor, estamos haciendo una gran campaña en la Europa liga y eso ayuda, el equipo ha ganado respeto y se nota que hay ambición en este grupo, si me va bien en este torneo de prestigio, las cosas serán diferentes, la selección es a lo que uno aspira, jugar por Brasil sería lo máximo que me pueda pasar” . No obstante aquel afán de defender a la seleçao, algunos rumores hablan sobre una posible convocatoria al seleccionado belga, un tema del que definitivamente Canesín tampoco es ajeno « Que se fijen en uno es consecuencia de que las cosas que pasan son buenas, hoy mismo en este momento no tengo una respuesta clara porque es algo para meditar, yo soy brasileño y tengo esa ilusión pero quien sabe para tomar decisiones como estas pesa también lo que dice el corazón, tu familia y la gente que te quiere, no podría decir que sí o no ahora ». Con un presente alentador y un futuro que entusiasma, Fernando comparte esta algarabía con los seres que más ama, entre paseos, shopping, churrascadas, videojuegos y escuchando pagode y samba, los ritmos que más le gustan, eso sí, con el teléfono que aguarda un posible llamado de Mano Menezes entrenador de Brasil para que la alegría sea total. |